miércoles, 18 de junio de 2014

¿Qué tienen estas chicas?



(Lilian Neuman)

  Es un placer encontrar a la estricta comisaria de Fráncfort, creada por Rosa Ribas, encaprichada con un helado; placer que la urgencia del caso que investiga le niega una y otra vez. A veces, a fuerza de leer novela negra, se olvida el placer que depara el relato de misterio: inteligencia en el planteo, frescura y sutileza, nitidez y eficacia.  

  ¿Por qué un volumen sólo para mujeres protagonistas, creadas por mujeres? Bueno, al empezar a escribir esta reseña mi corrector ortográfico me pedía el acento en la segunda i de la palabra "comisaria". No sé si esto responde a la pregunta. Mejor que hablen por sí mismas estas heroínas,  

  Petra Delicado, de Alicia Giménez Bartlett, se luce en el caso de un terrible crimen en un burdel. Y con esa forma suya, que suele darse en su novelas, de recibir a última y desesperada hora una ráfaga de genio que le permite unir ideas sueltas, antes desapercibidas.

  Cada protagonista es diferente, pero la flemática (comparada con Petra) Cornelia Weber-Tejedor (Rosa Ribas) también es una mujer que investiga en un mundo en donde las mujeres son tratadas como mercancía. Por otra parte, todas estas protagonistas son frontales; tipas directas y de verbo peligroso. Lònia Guiu, de Maria Antonia Oliver, ya lo era por los años ochenta (y es muy buena su inmersión en la alta burguesía de Barcelona), mucho antes de que la reciente María Ruiz, de Berna González Harbour, pronunciara "Usted es un chulo, Simón, un proxeneta. Sé muy bien qué significa".  O mucho antes del "Bésame, pedazo de bestia" de Vicky González, (Cristina Fallarás), una detective que no cierra los ojos ante lo más horrendo, al contrario, parece condenada a mantenerlos siempre abiertos.

   He buscado señas particulares A fuerza de modelos masculinos, sobre todo en el campo del investigador privado, es normal la herencia de varones legendarios Búsquese un modelo clásico y añádase la furia, la bravura y la cuota de locura de muchas o casi todas estas damas que dan la sensación de haberse revuelto en su lugar, después de siglos de haber lidiado con patanes, para convertirse en protagonistas.

  El resultado es, por ejemplo, la misma Vicky, que se come la ciudad a bocados de fiera, o la investigadora Catherine S. Maynes (de Clara Asunción García). Lesbiana tremenda,  alcohólica, tan mal alimentada como Marlowe o Wallander. Y de esas voces narrativas con la virtud de brillar en el reino del más estruendoso fracaso.



Fundido en negro

Antología de relatos del mejor calibre criminal femenino

Coordinación y prólogo de Inmaculada Pertusa Seva

Alrevés

217 páginas

16 Euros

lunes, 9 de junio de 2014

La productiva indignación de Andreu Martín

(Rosa Mora)
Andreu Martín/ANA PORTNOY

La indignación le sienta bien a Andreu Martín. Literariamente. A más indignación, mejores novelas. El año pasado publicó la excelente Sociedad negra / Societat negra (RBA /La Magrana), sobre las mafias chinas en Barcelona, y ahora, Les escopinades dels escarabats, en la misma línea. En este caso, las mafias son rusas, pero el libro, que ha obtenido el Premi de Novel.la Ciutat d’Alzira, es mucho más. Es el retrato de un sistema político que se hunde y de una profunda crisis de las instituciones. Con mucha acción y bastante humor (negro).

El asesinato de un financiero holandés en Barcelona destapa una red de blanqueo de dinero y de crimen organizado. Poco después, aparece muerto su socio ruso. Los ordenadores de su empresa aparecen vacíos, pero Guillem Sicart, un joven informático de los Mossos d’Esquadra, logra seguir la pista de varias empresas. Se organiza la Operación Absolut (por lo del wodka), en la que colaboran Mossos, Guardia Civil, Policía Nacional. Doscientos detenidos, pero se ignora quién está detrás y quién es el asesino.

Andreu Martín (Barcelona, 1949) es uno de los autores que más sabe del funcionamiento de los diversos cuerpos policiales y eso se nota en la novela. Como Manuel Vázquez Montalbán o Francisco González Ledesma, conoce Barcelona palmo a palmo y la ciudad, como sucede con sus colegas, se convierte también en protagonista.

El escritor arma la historia a través de unos estupendos personajes. Desde el enamoradizo agente Sicart hasta el desesperado periodista Sergi Delfín o la encantadora prostituta Melba (un hallazgo). El seductor empresario Germán Rojo, que se hizo rico de la noche a la mañana, se lleva la palma. Martín ha hecho de él un exponente de muchos de los males que aquejan al mundo actual. Se tutea con el Gobierno, que llega a creer que es el único que le puede salvar de la crisis. El señor Rojo dice cosas que dan mucho miedo porque son creíbles. Por ejemplo: ha llegado la hora de aceptar que es el dinero quien manda en el mundo, que los políticos ya no cuentan, están muertos y enterrados, que el Estado con sus leyes, policías y jueces no es más que un estorbo para el progreso. El exclusivo club Bilderberg le invita a sus sesiones. Está en la cumbre y es la segunda fortuna de Europa. Lástima que sea un paranoico, rodeado de elegantes matones, cliente asiduo de un burdel de lujo y al que le gusta torturar a las prostitutas.

Todo sucede en cinco días de agosto. La novela tiene mucho ritmo y está bien dosificada la tensión que aumenta página a página a medida que nos presenta un panorama desolador de corrupción. Políticos y empresarios vinculados a la mafia rusa.  Como aquel señor del PP que dijo que estaba en política para forrarse o diputados catalanes o algún alto cargo ministerial, todos pringados; jueces sobornables... Todo indica que la información que va apareciendo puede desestabilizar al Gobierno. Interviene incluso la vicepresidenta.

A todas estas, el periodista Sergi Delfín, en paro y a punto de ser desahuciado, intenta por todos los medios conseguir la exclusiva de su vida investigando las aficiones sádicas de Rojo con la ayuda de la leal Melba. Acaban tirándolo por un balcón. No hi ha un pam de net, como se dice en catalán.

Como suele suceder en demasiados casos, la investigación no llega a buen puerto. Alguien se encarga eficazmente de pararla. Andreu Martín capta muy bien el sentimiento de frustración de tantos ciudadanos, quizá por eso nos regala un sorprendente final de justicia poética. Les escopinades del escarbats, con capítulos muy cortos y títulos atractivos, se lee de un tirón.

Les escopinades dels escarbats
Andreu Martín
Bromera
332 página. 19,95 euros